Blogg, la bitácora de Grandguignol Ediciones

Un magnífico (y olvidado) escritor: Francis Bret Harte

Publicado el 26 de septiembre de 2008

Hemos leído en el número de junio de la revista ¿Qué leer? un artículo sobre Guy de Maupassant en el que se afirma que su celebérrimo relato Bola de sebo sirvió de punto de partida para el guión de la película La diligencia de John Ford (Stagecoach, 1937). Es una afirmación que se ha escrito y expresado en numerosas ocasiones y, por tanto, el autor del artículo no hace sino repetir un lugar común que, bajo nuestro punto de vista, es como mínimo discutible.

En realidad, por encima del hecho de que ambos son relatos itinerantes –lo que en cinematografía se llama road movie– y que una prostituta “bondadosa” es la protagonista del relato de Maupassant y también una prostituta es uno de los personajes destacados de la película, no existen mayores paralelismos ni analogías entre uno y otra, ni en la forma ni en el fondo.

Lo cierto es que la película de Ford se basa en un relato de Ernest Haycox titulado Stage to Lordsburg . Haycox es un escritor de novelas del Oeste, nacido en Portland (Oregon) en 1899, que gozó de bastante prestigio entre los aficionados al género en los años cuarenta del siglo pasado. Stage to Lordsburg fue publicada en 1937 (dos años antes del rodaje de la película) en el Collier’s Weekly, revista de la que al igual que el The Saturday Evening Post Haycox fue colaborador habitual. Si el lector siente curiosidad (y es capaz de leer en inglés) puede acceder a este cuento en Internet.

El protagonista del relato es Happy Stuart, un jugador profesional, que realiza un trayecto en diligencia desde Tonto hasta Lordsburg, en compañía de otros interesantes viajeros, bajo la amenaza de los apaches capitaneados por Gerónimo que se han alzado en armas. Bajo esta premisa, el personaje de la película de Ford que más se aproxima a Happy Stuart sería el del tahúr Hatfield (interpretado por John Carradine), que abandona una provechosa partida de cartas en Tonto para seguir a la bella Lucy Mallory (Louise Platt), una dama embarazada que arrostra los peligros del viaje para ir a reunirse con su marido, un militar destinado en Lordsburg. Hatfield se convertirá en el protector de la joven Lucy durante el viaje y, cuando es herido de muerte por una flecha apache, sabremos que es un “caballero” descarriado, hijo de un juez, al que la mala vida ha llevado a su presente condición de jugador de ventaja, aunque no ha perdido los “buenos modales” adquiridos durante su infancia.

Ernest Haycox antes de dedicarse a escribir profesionalmente fue militar, estuvo destinado en Nuevo México y participó en la Primera Guerra Mundial, combatiendo en Francia. Posteriormente cursó estudios de periodismo en la Universidad de Oregon y desarrolló su carrera literaria, publicando sus relatos y novelas preferentemente en revistas pulp especializadas en el género hard boiled, como también hicieron, entre otros muchos, Raymond Chandler, Dashiel Hammet o Cornel Woolrich. Es perfectamente posible que Haycox conociera el relato Bola de sebo de Maupassant, por haberlo leído bien en su estancia en Francia, bien en el curso de sus estudios universitarios, pero lo que podemos afirmar casi con certeza es que sí había leído a Francis Bret Harte, que junto a Mark Twain y Ambrose Bierce forma parte de la trilogía de los más prestigiosos escritores que han practicado el género del Oeste, por más que el más conocido autor del género sea Zane Grey, un escritor que gozó en su día de inmensa fama como constata Javier Marías en su artículo del suplemento dominical de El País del quince de junio en el que recordaba que el escritor estadounidense llegó a vender un millón de ejemplares de una de sus novelas en 1912. Además, Zane Grey protagoniza un gracioso malentendido –al menos como referencia– en la magnífica película de Carol Reed El tercer hombre, cuando el escritor de novelas del Oeste Holly Martins (Joseph Cotten), invitado por equivocación a dar una conferencia ante una sociedad literaria vienesa, le cita como su autor favorito, dejando estupefacto al auditorio. [El tercer hombre es una novela de Graham Green, pero fue escrita como guión para la película y posteriormente recibió su forma narrativa].

Es perfectamente posible que una de las fuentes de inspiración para el relato Stage to Lordsburg provenga del cuento Los desterrados de Poker Flat, de Francis Bret Harte. Dicho relato narra los últimos días del tahúr John Oakhurst, expulsado del poblado minero de Poker Flat a causa de su condición de jugador de ventaja (y tras haber desplumado a más de un incauto ciudadano), en compañía de dos prostitutas, la joven llamada la “Duquesa” y la ya caduca Mama Shipton, y un ladrón de canales y borracho empedernido conocido como Tío Billy. Emprenden viaje a uña de caballería para cruzar una agreste sierra en dirección a Sandy Bar, otro poblado minero que aún no ha experimentado el arrebato moralizante de Poker Flat, en pleno invierno. Los viajeros encuentran en el camino al joven Tom Simpson, que sigue la ruta inversa, huyendo de Sandy Bar con su enamorada Piney Woods, casi una niña. Han de hacer noche en lo alto de la sierra, y al amanecer del día siguiente Oakhurst descubre que el pérfido Tío Billy se ha fugado robando los caballos y mulas en que se desplazaban. El jugador analiza fríamente la situación: su única posibilidad de salvación reside en enviar al joven Simpson en busca de ayuda a Poker Flat, mientras las “damas” permanecen en la cabaña donde se han refugiado racionando los pocos alimentos que tienen en su poder. Para posibilitar la salvación de las tres mujeres, Oakhurst sacrificará su propia vida con un estoicismo conmovedor, asumiendo con elegancia que ha pillado una “mala racha” y no hay más remedio que “entregar las fichas”.

Los desterrados de Poker Flat es un relato formidable, a la altura del mismísimo Bola de sebo, y Francis Bret Harte un escritor magnífico, al que las modas absurdas han condenado al olvido. En España su obra fue publicada en la colección Austral en 1950, es decir, hace casi sesenta años, descatalogada y postergada. Yo le descubrí en una edición de la magnífica colección de bolsillo de la editorial Magisterio, y cuando supe que su obra estaba traducida en la colección Austral promoví su relanzamiento en otra colección –lamentablemente ya desaparecida– de la editorial Espasa Calpe: Espasa Relecturas. Nuevamente fue ignorado por la crítica y el público, pero yo me siento orgulloso de ese intento de rescatar a un autor digno de ser apreciado y disfrutado por los buenos lectores.

Francis Bret Harte nació en Albany (Nueva York) en 1839, y murió en Londres en 1902. En su juventud residió en California desempeñando todo tipo de oficios, entre ellos el de buscador de oro, de donde extrajo las experiencias vitales que posteriormente nutrirán sus mejores relatos. Comenzó a publicar en 1867 y en apenas un año dos de sus relatos, La suerte de Roaring Camp y Los desterrados de Poker Flat, le catapultaron a la fama. Regresó al Este convertido en una gloria literaria y en los años siguientes escribió lo mejor de su obra. Sin embargo fracasó como comediógrafo y conferenciante, y su intento de pasar al relato largo se saldó con un nuevo fracaso, el de su novela Gabriel Conray (1876). A causa de ello aceptó un cargo en Europa y salió de Estados Unidos para no regresar jamás.
Contemporáneo de Mark Twain, con quien comparte tantas cosas en lo vital y en lo literario, y quien expresó en numerosas ocasiones su admiración por él y la deuda contraída con su magisterio estilístico, su destino fue muy distinto. Incapaz de escribir una novela de peso, al contrario que Twain, que se consagró con su obra maestra Huckleberry Finn, su prestigio fue cayendo en el olvido. Sin embargo, un puñado de relatos le consagran como uno de los mejores cuentistas de todos los tiempos, a la altura sin ir más lejos –como ya dijimos– del mismo Maupassant.

Si alguno de ustedes tiene curiosidad por conocer la obra de este autor injustamente olvidado, y la suerte de encontrar alguna de las descatalogadas ediciones de sus relatos (Austral, Magisterio o Espasa Relecturas), disfrutará de una lectura formidable y enriquecedora del que es, sin duda, uno de los grandes maestros del relato corto de todos los tiempos.

4 comentarios | Añadir un comentario

  • Hammett

    27 septiembre 2008 | 16:02

    Hola, me presento. Soy Jose Luis Romero, barcelonés, y acabo de publicar mi primera novela, una novela negra, con tiros y todo, que transcurre en la Barcelona actual. ¡Que miedo!
    Os dejo (con vuestro permiso) un pequeño extracto y la dirección de mi blog blog.

    …En una ciudad tan populosa y cosmopolita como Barcelona en cualquier lugar hay broncas, en cualquier momento se comenten asaltos o te topas con borrachos al volante. Y la noche es otro país con otro idioma, donde predomina la palabra gruesa, el gesto seco y donde campan a sus anchas los pirados que se dedican a incendiar coches y contenedores para divertirse. A esas horas el peligro y la violencia aumentan exponencialmente, sobre todo en el centro. Por algo Las Ramblas se encuentra en el ranking de las diez calles más peligrosas del mundo….
    …Otra cosa era el resto de la Plaza y sus aledaños, donde se movía otro tipo de ambiente. Un batiburrillo de gente de la más baja extracción se daba cita también allí. Los bancos públicos y los suelos estaban ocupados por una variopinta hueste antisocial: gente sin patria ni techo, pedigüeños, camellos, borrachos, drogadictos, liendrosos, feos y los más guarros de Barcelona y otras ciudades europeas se congregaban cada noche entorno al sembrado de terrazas más caras de la Barcelona cosmopolita, una milicia que había renunciado al amansamiento impuesto por el sistema y había asumido el extremismo social como forma de vida…
    Extractado de SIEMPRE QUISE BAILAR COMO EL NEGRO DE BONEY M…

    http://minovelanegra.blogspot.com/

  • nicolás

    14 octubre 2008 | 11:48

    Francis Bret Harte no es un escritor tan desconocido. A mi me consta que un pequeño pero selecto grupo de buenos lectores aprecia extraordinariamente su obra.
    Pero quería hacer un par de pequeñas aportaciones a este magnífico artículo. Televisión Española emitió en 1972, en su programa de tele-teatro “Hora Once”, una dramatización de Los desterrados de Poker Flat, dirigida por Pilar Miró y protagonizada por Juan Diego, María Isbert, Maribel Martín, Marisa Paredes y Pedro Mari Sánchez.
    Si algún lector interesado en Bret Harte no encuentra sus obras (es posible comprarlas de segunda mano en Internet, sobre todo en librerías virtuales de Argentina), una opción es descargarlas gratuitamente de la página web http://www.planetalibro.com.ar

  • José Ramos

    26 septiembre 2009 | 20:23

    Estoy de acuerdo con Nicolás: Bret Harte es conocido entre los seguidores del relato corto de corte realista. Añadiría a este gran escritor los nombres de Ambrose Bierce y O’Henry como grandes exponentes de la narrativa breve norteamericana, sin mencionar por sobradamente conocidos a Poe y a Twain. En cualquier caso nada que ver con Maupassant. La Norteamérica y Francia de finales del XIX eran culturas y ambientes completamente diferentes y obviamente eso se deja traslucir en su literatura.
    Todo sobre Maupassant en mi página web http://www.iesxunqueira1.com/maupassant

  • Daniel C.

    29 marzo 2013 | 18:53

    Ediciones ACERVO publicó en el año 1967 una antología de novelas del Oeste, en su séptima edición publica entre otros, relatos de Haycox, Harte, O’henry, Tenn, etcétera. Difícil de encontrar pero que me imagino que con con paciencia y suerte en los mercados de lance se puede producir el milagro.

Añadir un comentario